OPINIÓN

Salgado hace pagar a la banca los errores de Ordóñez

El Gobierno une los fondos de garantía para que la banca pague la reestructuración

Miércoles 22 de octubre de 2014
7/ 10/2011. El Gobierno ha decidido trasladar a los bancos las eventuales pérdidas vinculadas al saneamiento y recapitalización del sector financiero. Resulta comprensible que no quiera que lo tenga que pagar el conjunto de los españoles, ni que suponga un incremento de déficit público.

Pero alguna responsabilidad debería dejar que pagara quien ha sido el responsable de la supervisión durante los últimos años y se las han dado todas en el mismo lado. Comprensible que quiera que las eventuales pérdidas de la recapitalización del sector recaigan sobre los bancos. Hay un clamor contra las injustificables remuneraciones del sector, y en especial en aquellas entidades que han dejado quebradas, pero ¿no hay más responsables? Por supuesto que los hay. Aunque no se les haya querido señalar. Porque como siempre dicen los banqueros, los costes que tengan que asumir los bancos los pagarán los clientes. Aunque el lobby de la banca no se atrevía ayer a señalar al Banco de España, sino a las cajas, de las que decía, con críticas, que tiene que sumir sus errores

Elena Salgado anunciaba este jueves que el sector financiero va a asumir la totalidad de los costes que pueda ocasionar el proceso de saneamiento de reestructuración de los bancos y cajas. El Gobierno aprobará en un próximo Consejo de Ministros la unificación de los fondos de garantías de depósitos a través de un real decreto ley, que será convalidado por la Diputación Permanente del Congreso.

Para ello ha decidido que los tres fondos de garantía de los depósitos de los bancos, de las cajas y de las cooperativas se van a unir en un fondo único, el Fondo de Garantía de los Depósitos que será el garante de las podridas sufridas por el Fondo de Reestructuración Bancaria.

La vicepresidenta ha dejado claro que la modificación se hace para que si resultara preciso, el nuevo fondo aporte más recursos para sanear las entidades, sin que afecte al déficit público ni conlleve coste alguno para el contribuyente.

Así, el nuevo fondo, con un patrimonio de 6.593 millones aportados por las entidades, proveerá de garantías al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, el FROB, creado con dinero público, para asumir los costes ocasionados por el saneamiento y la reestructuración del sistema financiero.

El nuevo Fondo de Garantías mantiene sus funciones de cubrir un eventual impago de los depósitos de los clientes, hasta un máximo de 100.000 euros por usuario y entidad. También podrá llevar a cabo operaciones para forzar la solvencia de las entidades en dificultad.

La novedad está en que este fondo asumirá las pérdidas que puedan surgir como consecuencia del saneamiento de las cajas a las que el Estado prestó dinero para su reestructuración y en las que inyectó 7.551 millones a cambio de ser accionista.

En la práctica los fondos de los bancos y las cooperativas de crédito tendrán que participar en el saneamiento de las deficiencias de las cajas, algunas de ellas con gravísimos problemas pese a la obligación de supervisión del Banco de España, entidad que, al menos de momento, se marcha de rositas de esta crisis.

El nuevo fondo, evitará que se produzcan pérdidas para el erario público si el Estado vende su participación en una entidad por debajo del precio de compra.

La diferencia la pondrá el nuevo Fondo de Garantía, una vez descontados los intereses que pudiera recibir el Estado por el dinero prestado a las cajas a lo largo del proceso de reestructuración.