Miércoles 22 de octubre de 2014
14,02 2011. Ha llegado la semana definitiva para las cajas. Aunque mejor sería decir que parece llegada la semana definitiva para aclarar los nuevos requisitos de capital de las entidades financieras, una vez que el Gobierno tiene ya previsto en la agenda aprobar el próximo viernes el Real Decreto Ley del Plan de Reforzamiento del Sector Financiero.
Cuando todo parecía que estaba previsto hacerlo la pasada semana, diferencias entre el Banco de España y Economía, y entre el Gobierno y los populares, aconsejaron retrasar su aprobación. Las diferencias entre el Banco de España y Economía, quizás no estén totalmente resueltas, pero el Gobierno dirá la última palabra. Falta también saber qué dirán los presidentes de las cajas que tienen Asamblea General el miércoles, asamblea que se convoca con aires de funeral. De la profundidad de las diferencias entre el Ejecutivo y el Partido Popular dan una idea las últimas declaraciones en Pontevedra de su presidente Mariano Rajoy.
Está claro, evidencian que son bastante grandes. Rajoy ha hablado de bandazos e improvisaciones de Rodríguez Zapatero, para acabar anunciando la oposición de su partido a la nacionalización de las entidades financieras porque según su criterio, España ya no está en la época de las bancas públicas. Pero como sigue negociando ha dejado la puerta abierta a colaborar para hacer las cosas bien en la reforma del sistema financiero.
Como es tradicional en todas sus intervenciones, no cierra la puerta a futuras negociaciones, aunque haya incidido en la herida de que tres reformas en un año generan sobre todo desconfianza al transmitir que no se sabe qué se quiere hacer. Pero populares y socialistas siguen intercambiando opiniones casi cada día. De hecho desde que el lunes 31 del pasado mes de enero recibieran los populares el texto con los puntos a incluir en el Decreto, no han dejado de hablar con el Banco de España y con la vicepresidenta segunda del Gobierno. Aunque en el Ejecutivo cada día admiten con peor gana el tono doctoral que quiere imprimir a todas las sugerencias el profesor Montoro. En Alcalá ya se refieren a él, como doctor sabelotodo por los libros, siempre muy aplicado en un despacho del lobby de la patronal, de la Universidad, o de la administración, pero sin la menor experiencia directa en el sector financiero.
Rajoy en cambio sí ha dejado claro que su es que se saneen los balances y que se ayude a las entidades financieras que lo hagan. Se niega a prepara las cajas para que se conviertan en un bocado apetitoso de los bancos por lo que quiere que siga la competencia en el sector, no un país con tres o cuatro entidades, porque la competencia es sana y buena y acerca el crédito.
No es el único dato de interés en la agenda de la semana que hoy comienza. Este martes presenta resultados el Barclays Bank. Su filial española que se pavonea de tentar a los ejecutivos de Bankinter, de donde procede su nuevo fichaje Echegoyen, ha necesitado años para poder alcanzar los mismos beneficios que ya ganaba el Banco Zaragozano antes de que lo compraran. Pese a que presumen de los resultados del primer semestre del año pasado, el beneficio atribuido 170,93 millones de euros, lo que multiplica por ocho el obtenido en el mismo periodo de 2009, se debió sobre todo a la recompra de bonos de titulización a la casa matriz (Barclays Bank PLC). Según su propio comunicado se debió a que lo hizo en condiciones muy ventajosas, con plusvalías, que se registraron todas en el mes de junio, justo en el momento de presentar las cuentas. Eso por lo que respecto a la parte que corresponde a la entidad en España.
Será muy interesante conocer su exposición a los países con más riesgo en Europa tanto en banca corporativa como minorista. Las provisiones en los tres primeros meses por su cartera a empresas españolas e italianas fue elevada, multiplicándose casi por 8. También son relevantes según las cifras que han venido describiendo analistas de bancos de inversión su exposición a la deuda soberana de estos países. La mejora de la confianza en algunos de ellos podría en cambio dejar su riesgo en una situación marginal. Será muy relevante de cara a las próximas emisiones de todos estos países que de nuevo acuden a los mercados horas después de que se reúnan los ministros de la eurozona y los Veintisiete a los que de nuevo la mayor preocupación procede de las dudas que aumentan sobre la capacidad de Portugal para pagar su deuda.